En Miri comparto habitación con un hombre silencioso , rara vez tropiezo con el , parece un espectro o fantasma que anda vagando sin mediar palabra con los mortales , es de avanzada edad lo que le hace mas precavido y desconfiado , sus pasos son lentos pero seguros , se acuesta y levanta temprano prepara su desayuno , rellena su botella de agua y se va .

Era una mañana como otra cualquiera , un día mas de mi viaje cuando me acerque a la cocina para tomar un vaso de agua , al lado mío el señor preparando su desayuno tostadas con mermelada , fruta y café , una chica inglesa se acerco por atrás agarro el bote mermelada y se fue al sofá para encender su portátil .

El hombre le echo una mirada de furia , con un gesto era suficiente para entenderlo , no parece ser muy comunicativo con la nueva generación de viajeros , así me explico mirándome con cara asombro , en fin debo ser de otra época , ni siquiera puede esperar a que termine de echar mi mermelada , esta es la nueva generación de viajeros .

Así conocí a Ernesto un curioso personaje que se convertiría en mi nuevo compañero de viaje .

Ernesto es un viajero de los autenticos , de los que ya casi no quedan , un verdadero viajero a la antigua usanza , viaja con un presupuesto mínimo mínimo algo que le diferenciaba de todos los demás , si le preguntas como puede viajar con tan poco dinero te dirá que duerme debajo un puente y lleva un enorme cuchillo , así es Ernesto , vivió la época de los 70 , aquella generación rebelde donde premiaba el espíritu de la libertad , así lleva en su brazo izquierdo el tatuaje de un águila para representar la libertad de volar , en Italia trabajaba en un camping 6 meses el resto lo dedicaba a recorrer mundo , bien con su moto o bien sin ella este hombre dedico 20 años seguidos con este estilo de vida , hoy en la isla de Borneo nos encontramos .

Empece a conocer a Ernesto y me di cuenta que realmente ya quedan pocos viajeros así , sus palabras no iban tan mal encaminadas .

Me podía reír mucho intentando entendernos entre dos épocas distintas , Ernesto no podía ver a la mayoría de los viajeros de hoy en día , decía que son todos robots estereotipados , hacen todos lo mismo a la misma hora , pasan el día pegado al portátil sin contacto con el mundo exterior y embobados haciendo no se que , lo cual le ponía frenético , viajan con móviles de ultima generación con tarjetas de oro visa y si les sucede algo que no salga en la guía están perdidos , encima no tienen ni educación ni te saben contestar a una pregunta como la robotina que se comió la mermelada jajaajjajaj .

En fin Ernesto los llamaba los nuevos Robots estereotipados , me animaba a observar sus mismos movimientos y su numero de serie dependiendo el pais , cada uno tenia un código de comportamiento y serie , para el todos eran iguales de ahí entender que no le hacían mucha gracia los viajeros de hoy en día

.Era difícil viajar con Ernesto , pero me adapte a su manera de viajar y el se adapto a mi , poco a poco fuimos entendiéndonos y conociéndonos , Tenia una cultura increíble que poco a poco me fue demostrando , era un verdadero maestro de viaje y de vida .

Así paso una semana y otra y otra y compartimos un lindo viaje por la isla de Borneo .