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Tunez

Al llegar a Tunez   me llevaron fuera del control rutinario de pasaportes para una investigacion, no entendia que sucedia igualmente estaba tranquilo y pense que tan solo seria cuestion burocratica,  al final me dejaron entrar en el pais, cuando pregunte por la salida de la terminal de Ferrys el guardia de seguridad me dijo que no podia salir, tenia que dormir dentro de la estacion,  consegui salir de aquella terminal de  ferrys en busca de un transporte al casco antiguo de la ciudad, habia mucho barullo afuera de la estacion pero cuando preguntaba por un taxi se negaban a llevarme, el idioma me dificultaba mucho la comunicacion, segui insistiendo con enfasis arriba y abajo de la terminal a cualquier persona que veia dispuesta a cojer su vehiculo para ayudarme,  convenci a un chico que se animo a llevarme en su coche por diez euros al cambio, de camino  tubimos nuestro primer control, no se como se las arreglo aquel chico para que le dieran el paso, ni que fue lo que les dijo, el caso es que conseguimos pasar, yo permanecia algo asustado, no era normal lo que estaba sucediendo, la situacion era bastante tensa, no habia nadie circulando por aquella carretera y  la ciudad parecia estar en un estado de alerta, cada poco nos encontrabamos con controles antidisturbios y militares armados que nos cerraban el paso, era de noche y  al rato nos paro otro control, nos mandaron aparcar el coche hacia el anden y salir con las manos al alto, los militares revisaban mi pasaporte,  el chico se las arreglo otra vez y nos volvieron a dejar pasar, el presidente tunecino Beji Caid Essebsi habia decretado el estado de emergencia en el país por treinta dias y toque de queda en la capital y sus suburbios a partir de las 21.H 00 hasta la madrugada  a las 05h00 tras el atentado contra un autobús de la seguridad presidencial que habia dejado  doce muertos,  en mayor medida dramaticos atentados habian sido perpetrados meses atras en el museo del Bardo y  un hotel en la costa en Port El Kantaui, en aquel momento Tunez vivia una lucha contra el terrorismo, la ciudad estaba en estado de excepcion y nosotros intentabamos  llegar al centro de la Medina en busca de mi alojamiento, a la entrada de la medina habia varias patrullas de cuerpos especiales protegiendo todo el perimetro, hasta alli llegamos con el taxi,  bajamos  del coche y  preguntamos por mi direccion, me ofrecieron  ayuda, el chico taxista se fue, abrieron las espigas de una de las entradas que protegian el perimentro y me escoltaron los soldados por las callejuelas vacias  de la medina   hasta la direccion que tenia de mi hostal, pique al timbre, un hombre salio a abrir la puerta, eran las doce de la noche, habia conseguido llegar a mi hostal con la ciudad en toque de queda saltando todos los controles, descanse y al dia siguiente amanecio un nuevo dia en Tunez, todas las calles habian cobrado vida .

Habia planificado quince dias de estancia en Tunez, programe primero  una visita  a las Ruinas de Cartago,  Sidi Bou Said y  Hamammet .

Las Ruinas de Cartago que fue una importante ciudad de la Antigüedad, fundada por los fenicios procedentes de Tiro en un enclave costero del norte de África, a 17 km de la actual ciudad de Túnez, Cartago fue durante mucho tiempo una ciudad más próspera y rica que Roma, La República cartaginesa se enfrentó a la República romana; en las guerras púnicas, por la hegemonía en el Mediterráneo occidental, siendo derrotada totalmente en el 146 a. C., lo que supuso la desaparición del Estado cartaginés y la destrucción de la ciudad de Cartago .

Sidi Bou Said, un encantador pueblecito costero con impecables fachadas blancas de puertas, ventanas  y rejas azules situado en una colina,  sobre la ladera  bajando por  unas escalinatas disfrute aquella manana en una de las terrazas  un delicioso  te  con las hermosas vistas mirando al mar Mediterraneo .

Hamamet Yasmine era un enclavle turistico ciudad balneario de extensas playas y jardines con aroma a Jazmin,  mas al norte (entre Hamamet y Nabeul un tesoro vivo,) el barrio antiguo con sus bazares, el fuerte de la medina y sus murallas .

De regreso a la capital me dedique a hacer lo que mas me gustaba, descansar y relajarme sin mas oficio que perderme en el entramado laberintico de los mercados tradicionales, Aquellos dias que la ciudad estaba en Expepcion la vida fluia normalmente,  caminaba  por los Bazares y Zocos donde transcurria la vida social de la ciudad antigua, era un encuentro abierto y comunicativo  carazteristico de los paises arabes, aquellos  olores que  invadian el aire con el aroma de las especies,  me sentaba  con los estudiantes bajo las cupulas  a beber un te con pinones y siempre todos los dias por las mananas en el mismo lugar  disfrutaba mi comida favorita en la hora del desayuno, (Lablabi), cojia mi tazon de barro y desmigaba el pan, sobre el servian los garbanzos con aceite de oliva y limon, escalfaban un huevo  en la sopa con comino, tropiezos de atun, alcaparras, aceitunas y trocitos de carne, era un buen tentempie para comenzar el dia, siempre estaba lleno de gente aquel local  y si llegaba mas tarde del mediodia se acababa  el plato de Lablabi , la gente se comportaba amigable y no habia ningun conflicto islamista en el centro de la ciudad , aquellos recientes ataques yihaidistas habian sido perpetrados por un grupo de fanaticos terroristas, era triste juzgar a justos por pecadores.