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Mauritania

Sant Louis ( senegal) estaba cerca de la frontera con Mauritania terminando la fiesta del Tabaski me dirigí hacia el puesto fronterizo de rosso tan solo 100 km, atravesé el rio y estuve toda la mañana esperando para mi sellado de pasaporte hasta que volvió la electricidad para que pudieran  sacarme las fotos, al moneda que llevaba cambiada en dólares no me valió para pagar la visa tuve que volver a cambiarla en moneda de Mauritania perdí bastante dinero y la visa tampoco fue nada barata me cobraron 120 dólares de visa para poder entrar en Mauritania , cogí un transporte y no muy amigable y cansado me dirigí hasta la capital Nuakchot .

Me baje por el centro e intentaba localizar mi dirección , había un sol abrasador caminaba medio asfixiado  por el esfuerzo  del peso de mi mochila resoplaba  perdido dando vueltas  cuando vi dos hombres en una marquesina parados .

 Pregunte por mi dirección

No se inmutaron  aquellos hombres  .

Taxi , Taxi go Taxi , go Taxi me señalaban con la mano .

Me acerque yo más hacia ellos

De donde eres –  me preguntaron

Saque mi pasaporte y les ensene la visa de Afganistán,  llevaba puesto yo mi pañuelo Afgano para resguardarme del calor y  solo se me veían los ojos, Afgano afirme rotundamente .

Talibán

No No Talibán .

Conocéis esta dirección ¡.

Les cambio su actitud al instante, soltaron su bajeza rápido , Si Si claro esta ahí mismo,  ves aquella calle la primera a la izquierda .

OK gracias .

Allí mismo había un  bar  pare a  comer algo antes de llegar al hostal,  aquellas calles al mediodía estaban vacías  fue un placer sentir ese silencio y sosiego  había colocado la pieza del puzle en otra parte de África  tantos países tiene África  que  cada pieza tenia un ángulo y vértice diferente  después de haber llegado de Dakar era agradable sentir esa sensación esa  tranquilidad y silencio  mire a mi alrededor y resultaba indiferente  tomaban te impasivos y se protegían del sol con grandes turbantes .

Me levante y camine en busca de mi albergue allí a la vuelta de la esquina  lo encontré, lo regentaba un francés un camionero que hacia la ruta muchos anos hacia Mauritania, el hombre era muy seco y no entendía nada en ingles, la habitación tenia aire acondicionado y podía descansar eso era lo principal .

En la noche cuando refrescaba  salía la gente a  pasear  era muy agradable  sentarte en las terrazas a tomar un te, me acompañaba un chico francés que había conocido en mi albergue era un joven ingeniero francés  musulmán que se había mudado al desierto para buscar las respuestas a su existencia, se despojo de todo y vivía en la mas austera soledad del  desierto en una jaima,  allí en la soledad de las arenas aislado del mundo vivía en aquel momento despojado absolutamente de todo .

Pensaba yo irme hacia el interior del desierto, por una de las pocas  vías pavimentadas  que va desde la capital Nuakchot hasta Atar  una ciudad del noroeste de Mauritania donde me dirigía, el principal asentamiento de la meseta  ( región) de Adrar .

En el trayecto podía ver como el viento se iba comiendo la pista de arena era la carretera en línea recta y podía pasar a primera vista inadvertida  tal vez podía calcular aquí la distancia no seria mas de seis horas para recorrer aquellos 460  km desde Nuakchot a Atar , circulaba por aquel  desierto amodorrado cuando  sentí ulular (un sonido inigualable diferente y pegadizo me despertó) .

Nunca he escuchado nada igual, que es ese sonido , de donde sale esa voz –dije al hombre que viajaba al lado mío .

Es la música Haul la música de los Saharauis la música tradicional del Sahara occidental –contesto el hombre .

Una mujer Saharaui interpretaba canciones a una sola voz no le acompañaba  ningún instrumento de cuerda o tambor era un canto libertino ( suelto) en el interior de nuestro vehículo circulando por aquel desierto  una voz potente e intima  con diferentes  ritmos y modos  melódicos, una música  con influencias diversas  bereber, árabe, sudanesa, improvisaba la mujer tocando con sus palmas duplicando  el ritmo y las notas, estaba  aquella música  ligada  con lo femenino y representaba temas específicos de amor y guerra, estaba tan lejos de mi hogar  escuchando  aquello  allí sentado sin saber lo que significa, me transmitía la mujer  sensaciones en forma de resistencia, la música esta siempre presente en todas las culturas y puede ser cierto que un país no tiene cultura sin música, el lenguaje de  la música es  universal llega hasta nuestros corazones en las desventuras y en las venturas  jamás había escuchado nada parecido quede  asombrado y disfrute mucho de aquellos  canticos ( gratos) que me habían dado (despertado, deleitado ) después de un tiempo volvió el silencio y al rato  cuando la furgoneta hizo una parada el hombre que estaba sentado al lado mío me regalo su turbante  que era  una tela enrollada  de dos metros  que se  quito de su  cabeza para reemplazar aquella tela  por mi pañuelo Afgano que no era suficiente para soportar aquellas temperaturas, tenia yo como presente entonces un autentico  turbante  Sahariano  en mi llegada a la ciudad de Atar .

Me hospede en un campamento que  estaba  a un par de kilómetros a las afuera de la ciudad  cuando quería bajar a la misma  salía hasta la carretera principal hacia dedo y  esperaba que cualquier camioneta o coche me recogiera, a la vuelta cogía un taxi compartido que iba haciendo sus paradas, oscurecía temprano y a veces se me hacia de noche el  regreso por la carretera   tenia como señal un camión que estaba abandonado en la cuneta allí le mandaba parar caminaba entonces a oscuras  por un camino entre casas de adobe,    no había luz y no atinaba  nunca a la primera solía perderme por un rato, salía a un descampado  e intentaba caminar yo en dirección recta  al final  llegaba .

La patrona era una mujer francesa no se porque motivo había llegado a Mauritania pero allí vivía retirada en su  campamento, tenia dos empleados un pirata del desierto para las tareas y una señora que era la encargada de la cocina entre los tres administraban aquel campamento .

Siempre tenia algo mas  que descubrir o conocer aun en el mas allá aparecía siempre otro mas allá,  a cien kilómetros de Atar estaba  la mítica Chingetti fundada en el siglo xii como el centro de varias rutas del comercio transahariano una ciudad santa e importante ciudad caravanera, en el camino de Atar a Chenguetti  la carretera fue ascendiendo hacia un valle montañoso el paso de Amogjar amplias formaciones rocosas  de colores ocres negros y rojos  mas adelante al hacer cima en el puerto dejando ya aquel canon (precipicio) comenzaba  una extensa llanura arenosa hacia Chenguetti  se había terminado la carretera asfaltada  eran caminos de tierra y  piedra  por donde comentaban que  había pasado el Dakar, La ciudad fue fundada originalmente en el 777, y en el siglo XI se había transformado en un centro de comercio para los bereberes sanhaya, Poco después formó parte del imperio almorávide extendido desde el Senegal hasta España que extendió la escuela malikí del islam sunní, lo que se refleja en la arquitectura sin adornos de la ciudad.

Tras dos siglos de declive, la ciudad fue refundada en el siglo XIII como un centro fortificado del comercio caravanero que a través del Sahara conectaba el Mediterráneo con los países del sur del Sahara. Aunque los muros de la fortificación original desaparecieron hace siglos  permanecen varios edificios de aquel período en la parte antigua de la ciudad.

Durante siglos la ciudad fue uno de los centros principales donde los peregrinos de la región se reunían con sus dromedarios  para emprender el camino a La Meca ,  También se transformó en un centro de estudios islámicos del África occidental, a los que se añadían retórica, derecho, astronomía, matemáticas y medicina

 El encuentro con aquella ciudad fue como un duelo, comencé a caminar solo admirando aquellos exóticos paisajes la ciudad estaba amenazada por la invasión del desierto y las dunas se comían  las casas  sepultaban aquella  ciudad   sobre la arena   la enriquecía  también al tiempo de una visión  espectral y  por mas que me seducía aquella soledad  no veía un bicho viviente ni un indicio de vida humana, una tormenta de arena  me cegaba  en mi camino hacia aquel pueblo con temperaturas excesivas se me hacia muy peligroso exponerme al sol era como otras muchas veces un desinformado  estúpido y atrevido  visitante  desafiando el clima,  permanecían  todos escondidos en sus casas, Chenguetti  es una medina medieval en el centro del desierto de Mauritania en el Sahara occidental allí mismo se guardan importantes  manuscritos  y textos del Corán una biblioteca que data de finales de la edad media que quería conocer  pero en  aquellas calles de mampostería de adobe con techos planos de madera de palma  solo luchaba contra mi mismo estaba desafiando las inclemencias del desierto luchando contra el calor y  una tormenta de arena .

Encontré  como una tienda  no había  puerta pero se apreciaba alguien allí adentro , encontré cobijo y  me senté a tomar un agua junto con tres  bereberes que estaban  sentados  silenciosos,   buscaba una salida de aquel pueblo desolado y yermo no podía  caminar a aquellas horas y por suerte encontré a una pareja que  los reconocí al instante  porque  un día habían llegado preguntando alojamiento a mi hostal en  Nuakchot,  trabajaba la chica para el New York times y viajaban con una enorme cámara que ocultaban en una caja vieja, trabajaban  gravando documentales para el periódico  habían llegado hasta aquí porque les habían dicho que vivía un hombre que todavía tenia esclavos buscaban a aquel hombre y fue un placer encontrarlos porque no había nadie mas allí, los tres buscábamos una salida del pueblo, nadie quería mover un dedo para llevarnos de vuelta y no parecía importarles el dinero porque nada levantaba  de la tertulia aquellos hombres  .

Regresemos al hotel dijo la chica, mañana saldrá algún vehículo temprano .

Iré con vosotros donde es –pregunte yo

Aquí mismo, es  una simple habitación con  alfombras sobre  la arena .

Creéis que ese hombre tiene niños como esclavos  – pregunte mientras cenábamos

No creemos, pensamos que puede ser mentira, un montaje para sacarnos dinero, mañana partiremos no vamos a grabar buscaremos otro documental tengo varios trabajos para hacer en la india .

Hablar esclavitud Mauritania

Regresamos el día siguiente de  Chingetti a Atar cuando llegue a Atar di una vuelta por el  mercado Sahariano y me  pare a comer mi bocadillo de Quebac unos pinchos que hacían  en un puestecito a la parrilla caminando por la carretera hacia el campamento  el turbante de la cabeza se me descoloco   es necesario el turbante en el desierto del Sahara  igual que un gorro  en el polo norte si o si tienes que llevarlo encima, un coche(taxi) paro y me recogió unos metros antes del camión abandonado le mande parar llegue al campamento  pique a la puerta de hierro y el pirata enseguida me abrió,  no tarde mucho en sentirme  mareado  todo fue muy rápido  intente llegar a la recepción  para pedir ayuda  desvaneciéndome conseguí entrar  por la puerta donde vi una silla y allí mismo sobre la misma caí desplomado dándome  un bajón de tensión .

Carlos nos oyes, que te ha pasado

Carlos , Carlos ......

Como podía saber lo que había pasado, lo mas fácil era un golpe de calor o  una insolación  me pego tan fuerte que pensé que me iba a  morir allí mismo  me llevaron a mi habitación   no podía  levantarme un palmo de aquella colcha donde dormía  en el suelo la cabeza me explotaba,  no podía moverme pero peor aun era soportar el calor .

 Por favor por favor darme  aire llévenme a un hospital, donde hay un medico en este maldito pueblo .

El pirata que estaba al lado mío fue a hablar con la patrona regreso y me cambiaron de habitación me dieron otra habitación con aire acondicionado aquello fue un milagro al menos notaba el aire refrigerarme  no hubiese soportado ese golpe de calor  en la otra habitación, necesitaba yo el aire mas que el agua .

El pirata hablo, mucho mejor ahora  yo hable con la patrona que tu necesitabas  aire acondicionado y prosiguió una moneda ........

Que estas queriendo decir – dije yo

-bueno, no era momento para gastar fuerzas, cada poco entraba en mi habitación para mirar mi estado  me cuidaba todo el tiempo y sentía  su cariño  tenia cierta mentalidad ventajista pero no pasaba nada el era allí mi luz  mi mas fiel amigo y salvación .

De echo cogió el coche de  la patrona y me llevo al hospital no mejoraba mi estado y ya habían pasado dos días, seguía tirado como un pajarito indefenso en aquella habitación  cuando llegue al hospital no había nadie   solo me quedaba sentarme y esperar la llamada de alguien camine por un pasillo angosto y entre en la consulta de un medico   lo único que había era la cama donde me senté y una placa de letras para la  vista en desuso  todas  las letras estaban oxidadas no se podían diferenciar , nada mas había  en aquella triste sala del hospital el único aparato medico era el tomador de tensión del doctor un niño que no aparentaba ni veinte anos de edad, me escribió en un papel el nombre de unas pastillas con paracetamol .

 Espero que se ponga bien dijo el jovencito –

Gracias doctor – conteste

En aquellos pasillos y salas tan solo veía viejas camas y nada mas  si no había nadie por allí tal vez  seria porque no había medios allí para  hospitalizar a ningún paciente recorriendo aquellas salas me aumentaba la fiebre fue peor el remedio que la enfermedad .

Mientras buscábamos una farmacia por aquellas calles de arena solo me quedaba consolarme  a medida que pasaban los días nada mejoraba empecé a preocuparme mucho porque tenia que salir de aquel infierno levantarme y salir hacia la capital en busca de un  hospital  desfallecido permanecía en aquella habitación no podía ni sentarme porque los mareos me tumbaban de nuevo  al suelo, el Pirata me cuidaba me traía agua me atendía y sugería de nuevo una moneda .

Yo hable a la patrona coger el coche ir al medico  llevarte a la farmacia  comprar pastillas, bueno, bueno tu bueno ahora mucho mejor y prosiguió –  una moneda .

Sacaba algo que tenia suelto y le daba una propinita para que no se olvidase de mi  lo tenia muy contento y cada poco regresaba para atenderme  en aquel infierno  el era la única persona que me mimaba, una palabra de afecto, una caricia, su acercamiento como podía yo no querer aquel hombre aunque me pidiese una propina solo eran cuestiones culturales yo entendía que aquel hombre era un buen hombre porque se preocupaba por mi  un pirata del desierto que  iba hacer lo mismo sin aquella propina, gracias a Ala  ya conseguía sentarme  me sentaba tumbado sobre la pared con los pies estirados, eran las paredes de barro y el suelo todo cubierto  de alfombras , muy coqueta la habitación con cuadros árabes  decorando las paredes, me levante entonces y  cuando abrí la puerta de mi habitación sobre mi cayo una  bocanada de aire caliente quemaba hasta el agua de la ducha  camine  hacia el comedor del campamento y allí me senté la mujer de la cocina  Mauritania  me preparaba a lo posible de mi antojo  el desayuno unos huevos fritos omelet café mantequilla mermelada y pan hacia tres días que no comía nada  cuando me levante confiado volví a sentir mareos  salí en busca de ayuda apenas llegando a la oficina volví a caer de nuevo y  me volvió a dar otro bajón de tensión ,

 Carlos,  Carlos, contesta, estas bien como te encuentras ......

 Aire , aire  ....

No podía tener otro mejor lugar para recuperarme de una insolación que el propio desierto  las temperaturas exteriores rondaban los cuarenta  grados durante todo el día y  allí adentro en aquellas dos paredes de barro tan solo estaba yo y el consuelo de un pirata del desierto, el hospital mas cercano estaba en la capital Nuakchot a 450 km de  distancia, en África si caes enfermo y no tienes medios  te  puedes morir no podrás acudir al hospital  yo no era capaz de levantarme un palmo de aquella colcha sobre el suelo de arena .

Otra vez había  recaído tenia que  recuperarme bien  antes de salir, allí  afuera el calor podía matarme tenia aire acondicionado en la habitación y funciona bien  eso me aliviaba  el dolor de cabeza  intenso de los primeros días también había  mejorado con las pastillas pero aun estaba allí tirado y desvanecido recuperándome  de otro bajón de tensión  no levantaba  cabeza, deshidratado y muy enfermo   el pirata y la patrona me llevaban agua, yogurt algo de fruta  pero siguió  allí tumbado sin poder  moverme yo quería  trasladarme al hospital pero no podía fueron pasando las horas y  los  días y fui mejorando ya podía de vez en cuando relajarme sentado, el pirata abría la puerta y decía  estas mejor yo hable patrona aire acondicionado al mismo precio, coche, medico, farmacia, agua, yogurt, fruta  bueno bueno tu bueno todo mejor y prosiguió – una moneda .

No hay mas monedas no tengo dinero – comprendes

Si no es problema yo  amigo, todo bien tu mucho mejor, yo amigo no te preocupes – respondió el pirata .

Si estaba mejor era verdad al menos podía permanecer sentado cogí la libreta con mis apuntes y me puse a rezar  el Corán, tenia los versos del Corán apuntados en mi libreta había pasado toda aquella  tarde en Nuakchot aprendiendo a rezar con mi compañero musulmán francés  quería el convertirme al islam y aquella tarde lo cierto fue que estuvimos aprendiendo los versos del Corán yo practicaba por curiosidad aquellas posturas para rezar mirando a la meca  como un musulmán mas entonces  comencé a leer los versos en voz alta delante del pirata  rezaba  pidiendo  ayuda a Ala .

Se emociono el pirata desde el primer verso, se puso de rodillas al lado mío clavando su mirada en mi, yo seguía rezando  recitando aquellos versos que tenia en mi libreta

A llahu Ahbar , Al hamdu lillahi rabbi , lalamine arrahman arrahim , malihi yaumi dim ijaha ,

El dios del universo, el mas benevolente, en este día eres el rey después de la muerte rezo por ti pregunto por ti .......

El hombre  parecía haberse transformado en un ángel caído del cielo  por un instante yo  deje de leer  el toco  mi frente y comenzó a rezar,  me deje absorber  por sus plegarias,  besaba mi  cabeza y seguía recitando versos sentía mi dolor  como si fuese suyo  rezaba por mi con las manos extendidas hacia el Dios Todopoderoso, hubo una exclamación

Tu musulmán – dijo el pirata

Yes yes , yo Ala , Ala es  dios , Ala salvo mi vida,  Ala tiene una misión para mi  – respondí yo

Se puso muy feliz el pirata, no dejaba  de besarme en la cabeza  levantando sus  manos hacia Ala .

No era broma lo que estaba yo diciendo, Ala en cierto modo había salvado mi vida, tengo yo  un  ángel que me protege a lo largo de mi vida y se que tengo yo una misión aun que cumplir en este mundo no se cual es pero  Ala me lo había recordado era  mi intención  dirigirme al tren de las minas el tren mas largo del mundo  un tren de  doscientos vagones y tres  kilómetros  de largo tirado por cuatro  locomotoras,  setecientos kilómetros  de línea férrea  separan las ciudades de Zoureat  hasta  Nuadibu, serian veinticuatro horas en un polvoriento viaje a través de las entrañas del mismísimo desierto,  como no hay carreteras los Mauritanos suben a este tren que no  es un tren de pasajeros sino de carga  viajan subidos  encima  las toldas donde se transporta el mineral enmascarados  hasta las cejas con  sus pañuelos y turbantes  evitando tragar el  molesto polvo de mineral que sale cargado en los vagones a través  del Sahara  y se  desplaza hasta la costa Mauritania   hacia allí me dirigía yo hacia el interior del Sahara, de  haber subido yo a aquel tren hubiera sido una fatalidad  la  insolación encima una  tolva de minerales a  cuarenta y cinco  grados  expuesto al sol  en cielo abierto y sin auxilio alguno hubiera sido terrible .... Ala me aviso  para que no fuera yo en busca de  aquel tren , Ala había salvado mi vida,  no cuestionaría yo la fe de Ala, el pirata así lo creía y  beso mi cabeza por ultima vez  .

 Seguía muy débil,  tenia que  regresar a la capital para estar cerca de un hospital, llevaba una semana abatido por aquella insolación no podía esperar a recuperarme del todo en cuanto sentí algo de fuerzas me fui hacia la capital rápidamente el pirata me llevo en coche hacia la compañía de transporte solo fueron cinco  horitas allí sentado de viaje  yo ya estaba  de vuelta  a Nuakchot  lejos de aquella pesadilla .

Regrese al mismo  hostal pero  estaba en obras  tuve que buscar otro alojamiento las infraestructuras eran mínimas y los precios caros  recaí a la salida de la ciudad  al lado de la carretera general   llegar allí me llevo a una solución de salida

Sabes como puedo salir desde aquí  hasta Marruecos – pregunte al chico del Albergue .

No hay transporte debes atravesar todo el Sahara occidental, no hay viajeros para hacer esa ruta .

 Y Que puedo hacer  tal vez algún camionero me recoja .

SI es posible pero es muy larga la distancia  y no hay nada solo desierto, te van a cobrar de todos modos, te van a chantajear mas sino te dejaran tirado en medio de la nada hay mucho pirata,  nadie te va llevar gratis, yo puedo llamar a un contacto el hace la ruta hasta el Ayuun hace poco que inauguraron esta ruta y no te será fácil salir eso es un buen precio, tu decides .

Y cuanto cuesta .

100 dólares ¡ me asuste con ese precio  - que locura ¡ pregunte a mi nuevo compañero  viajero – crees que es cierto eso .

Si creo que si,  es lo que cuesta es una larga distancia 1280 km  y una frontera en tierra de nadie .

 Es una barbaridad pague 120 dólares la visa para entrar en este país y otros 100 para salir  no lo puedo creer .

Nadie me obligaba a nada se mantenía firme con sus palabras trabajaba para el hostal y parecía ofrecer un viaje seguro tenia que decidir, yo solo quería salir del desierto desde que enferme no me encontraba con fuerzas quería llegar a marruecos y no se me ocurrirá enfrentarme de nuevo al desierto  mas aun quedar vendido en la carretera del desierto  no era una opción a mi favor aquel era el precio que tenia que pagar, no era tampoco Mauritania un país barato para el viajero .